Aberraciones y materia oscura
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos
Dimensiones variables.
Aberraciones y materia oscura (Detalle I)
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos
Dimensiones variables.
Aberraciones y materia oscura (Detalle II)
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos
18 x 4 x 4 cm.
Aberraciones y materia oscura (Detalle III)
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos.
Dimensiones variables.
Materia oscura: Asteroide.
2018
Objeto encontrado tratado e intervenido.
10 x 17 x 13 cm.
Muestras
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos.
11,4 x 27 x 12,5 cm.
Materia oscura sin título 1
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos.
30 x 30 x 4 cm.
Materia oscura sin título 2
2018
Objetos encontrados tratados e intervenidos.
30 x 30 x 4 cm.
Asteroide Messier87
2018
Gráfito en papel de algodón superpuesto a base acrílica fluor.
20,5 x 32 x 1,5 cm.
Óscar Delmar pasó más de quince años viviendo alejado de su tierra natal. Cuando se planteó volver a Canarias, tenía la sensación de estar haciéndolo hacia un lugar desconocido. Sentía una especie de desarraigo inverso.
Por este motivo, decidió iniciar un proceso de reconciliación y de búsqueda de esas cosas que, quizás, ya no podemos ver, pero que aún están ahí. En su caso, en algún lugar del pueblo, lugar donde creció, y del que se fue hace ya tantos años.
Las raíces, esa materia oscura que perdura oculta a simple vista, pero que a todos nos envuelve. El origen inmutable de la tierra que alimenta la naturaleza, que da cabida a los pueblos en los que una efímera humanidad florece para dar lugar, de tanto en tanto y en algunas de sus estaciones, a individuos con el carácter y madurez suficientes para llegar a cambiar, incluso, todo un mundo. Pero aquello que presumía ser un reencuentro con la naturaleza, recorriendo los barrancos y sus solitarias colindancias, trajo consigo el descubrimiento de un desconocido universo plagado también de aberraciones e incongruencias:
-La mimetización de la basura con el entorno que la convierte en un todo creado a nuestra imagen y semejanza.
-El encogimiento por las extensiones de apariencia desolada, pero que esconden bajo cada una de sus piedras cientos y cientos y cientos de insectos, arañas, gusanos, escarabajos, lagartos… ¿Acaso no se suponían inertes esas piedras?
-El atardecer, origen de un solemne espectáculo que hace emanar sombras del suelo, alargándose a cada minuto y ocupando todo el espacio dejado por el sol antes de su ocaso. Y, de repente, todo es sombra.
-La omnipresencia sagrada de la montaña de El Roque de Jama, grabada y horadada por los antiguos aborígenes para la adoración megalítica del pilar que sustenta el universo.
-La muerte: «He visto animales muertos porque así es la naturaleza, he visto animales muertos porque alguien tenía hambre, he visto animales muertos que no debían estar muertos y he visto naturaleza muerta que no estaba muerta». Óscar Delmar
Todas las piezas de esta exposición proceden de los barrancos del municipio y en cada una de ellas se reflejan algunas de las experiencias y reflexiones vividas durante este largo caminar.
