Eduardo

García Benítez

Nombre y Apellidos: Eduardo García Benítez
Nacimiento: Arucas, Gran Canaria, 1974
Categoría: Poesía
Formación: Profesor de Educación Primaria y Especialista en Educación Física

Colaboradora: Casandra González
Fecha de la publicación: 30/08/2021

Hoy tenemos una cita con Eduardo García Benítez (Arucas, 1974). Es profesor de Educación Primaria y Especialista en Educación Física. También es autor prolífico en las redes sociales con varias series: “Palabras para Roxana”, “Mi doliente voz”, “La sombra del ciprés” (revista digital Suburbalia) y “Alfarero del verso” (revista digital Tamasma Cultural). Destaca su poemario Delirios de madrugada, con Luisa Chico, publicado a través de ACTE (Colección Tigayga) de la Editorial Cursiva. Participante en las antologías poéticas, Poetas 88, editada por Albertine Orleans Creative, y Trilogía antológica, proyecto de Afesol Salud Mental (Andalucía), editado por Ediciones Algorfa. Antología de Alisios de Verso y Prosa (2020), Editorial Cursiva. Asimismo, forma parte del grupo Literario Palabra y Verso, ACTE (Asociación Canaria de Escritores), es colaborador activo en Suburbalia Tamasma Cultural y componente de los proyectos digitales La posada de la nostalgia y La ínsula de Sancho.

Tras esta breve presentación, y para comenzar con la ronda de preguntas, damos una calurosa bienvenida a nuestra pequeña tertulia a Eduardo García Benítez. Comenzamos con la primera: ¿Cómo fueron tus inicios como escritor o poeta?

Aunque escribo desde los quince años, comencé hace poco a mostrar lo que hago a través de Facebook. Creí que había llegado el momento de ofrecer mi trabajo. De este tema hace ya seis años. De hecho, empecé con un pseudónimo (E. Savinien) incluso, porque entendía que había que separar mi persona de mi escritura. Sobre la marcha gustó lo que publicaba, me admitió mucha gente y empezaron a valorar mi obra. Después de un tiempo ya no me pude esconder y comenzaron a llamarme para recitar en público por las diferentes islas. Entonces, todo cobró mayor interés y se convirtió en algo más serio. Más tarde, Luisa Chico, poeta chicharrera, y yo decidimos publicar un poemario conjunto, Delirios de madrugada, que gustó bastante. La verdad es que me considero un alfarero de la palabra más que un escritor. Por último, empezaron a aparecer las colaboraciones para revistas digitales y programas en directo en Facebook y en Instagram de aquí de las islas y de fuera. Se puede decir que me he dejado llevar por cosas que van saliendo y viendo venir la vida literaria, por así llamarla, de frente, con trabajo y humildad.

Como alfarero de la palabra, ¿cómo y en qué momento nace tu proceso creativo? Es decir, ¿qué es lo que te impulsa a escribir, a crear? ¿Por qué?

Lo que me impulsa a crear es lo que me proyecta el mundo. Trato de ver la vida como un espacio de sentidos. Escribo lo que me viene por los ojos, las manos y los pies. Creo que soy un escribiente (me gusta más esta palabra que la de escritor) que bebe de la gente, del aire y de la vida en estado puro. Aunque trato temas normales que se tratan en poesía, me gusta escribir sobre lo que albergo por dentro, sobre vivencias y experiencias. En definitiva, creo como decía Borges, que se escribe desde la memoria. Las alegrías, las tristezas o el desasosiego son temas muy recurrentes y con un potencial de creatividad fervientes. Las vivencias personales y el contacto con la gente son un contrapunto en mi escritura. Bebo mucho del día a día y de la vida en estado puro como dije antes.

Al escribir a raíz de tus vivencias, ¿en qué medida ha marcado la insularidad tu hacer literario?

Creo que lo que marca al escritor isleño es la mirada, la forma que tiene el isleño de ver el mundo, la cercanía del mar, las montañas, sus gentes, su ideosincracia. Las soledades y cierto existencialismo están en la escritura del isleño. El mar es tan inmenso que uno entiende que tiene que mirarse en el espejo del vacío. También hay muchas cualidades comunes insulares que influyen en el lenguaje literario y en el sentido de la escritura. El sentirte isla te invita a escribir sobre cierto desasosiego. Por otro lado, he de decir que coincidimos mucho con literaturas isleñas de otras partes del mundo en ese vacío, quizá. Pese a tener ciertas cualidades propias de nuestra forma de escribir la literatura es algo universal también. Me gusta pensar que somos parte de algo más grande. Hablamos mucho de literatura canaria, y sí, es verdad que tiene ciertas características, pero el hecho universal de la literatura nos invita a pensar que estamos dentro de un todo común.

Anteriormente mencionaste a Jorge Luis Borges, ¿con qué autor/a te gustaría colaborar, hoy por hoy, si tuvieras la oportunidad?

Siento mucha admiración por esos escritores que desprenden cierta humanidad, que se ponen a la altura de la gente y de los que aprendemos mucho. Manuel Díaz García, Antonio Arroyo Silva, Juan Francisco Santana Domínguez, Cecilia Domínguez Luis, Felicidad Batista o Roberto Toledo Pallizer, entre otros tantos que podría nombrar, son un referente a seguir y un espejo en donde mirarse. Son escritores donde nada trasciende más allá de su persona. Por otro lado, hay una corriente de escritores jóvenes que viene pisando fuerte: Pablo Alemán, Acerina Cruz, Yeray Barroso o Aida González Rossi, a quienes admiro mucho, con un futuro impresionante y con los que no me importaría colaborar también. Me llaman la atención también los proyectos multidisciplinares donde se une la música, la literatura y la pintura.

¿Qué opinas sobre el frenético ritmo de vida actual y el papel tan importante que juegan las redes sociales en la comunicación? ¿Y en relación con la literatura?

Creo que las redes sociales han impulsado el hecho de escribir en la gente. Vivimos tiempos en los que existe un aumento de escritores a todos los niveles. Es muy buena esta proliferación y la considero importante, independientemente del hecho de que se escriba bien o mal. Hay gente que intenta decidir y analizar este tema. Yo soy muy de a pie. Me gusta que la gente escriba. La escritura es un arma dulce de libertad. Este tema va así, yo entiendo que literariamente no todo vale. Creo que la escritura es un acto de responsabilidad también. Hay que formarse, aprender y trabajar y leer mucho para que, aquello que se escribe, esté dentro de un marco literario. Pero claro, me gusta, por otro lado, ese movimiento natural que hay en las redes donde todo el mundo escribe. En realidad, nadie es dueño de las palabras de nadie si se piensa bien. Me gusta ese instinto inicial e impulsivo hacia la escritura. También hay que destacar que, para el que escribe, indudablemente las redes son un lugar de promoción y para dar a conocer el trabajo sin duda alguna. Los autores también están en redes, con lo cual las redes son el germen de cultivo de muchas cosas y una forma de aprender sin duda.

En la actualidad, las personalidades que se dedican al mundo literario se ven abocadas a competir con otras de diversos ámbitos para conseguir una mayor visibilidad en estos medios. ¿Crees que el trabajo colaborativo es una buena estrategia para reforzar todas las voces?

Sin duda, las asociaciones de escritores pueblan las redes y dan difusión al trabajo que hacen, lo cual adquiere mayor fuerza frente a actividades individuales. Creo que es así. Cuando hablamos de literatura, hablamos de libros. Lógicamente, no se puede olvidar este tema. Y ya se sabe que hoy se lee poco y la era digital se impone. Quizá, sin saberlo, estamos asistiendo a un cambio de formato, aunque me gusta pensar que el libro no va a morir. En este sentido creo en el asociacionismo es una forma de ayudar y de estar con la gente que escribe, de intercambio y de compartir letras, lo cual me resulta enriquecedor. Tanto las asociaciones como las antologías son un modo de visualizar la literatura. Creo también que es un momento donde la literatura tiene que reinventarse. Se escriben poemas con imágenes, se mezclan poemas y pinturas, se usa la música y las letras al mismo tiempo, etcétera. Opino que, en este sentido, ese es el camino por donde puede haber aires nuevos. La literatura tiene que evolucionar a diferentes formas de tipo diacrónico donde, cuando se escriba, la obra que sea, tiene que estar en asociación con otras artes, diferentes autores, músicos, etcétera, e incluso saltarse los límites temporales. Hoy es necesario la invención de otros metalenguajes dentro de la literatura en una búsqueda por lo nuevo.

¿Cómo ves el panorama literario en Canarias?

Hay muchas cosas nuevas: novela, poesía, etcétera. Se está en un momento dulce de creación literaria. El problema de todo lo que se hace en Canarias es que no se exporta fuera. Estamos en consonancia con la Península y Sudamérica por analogía lingüística. Quizá haya que sacar fuera lo que se hace dentro. Aquí la gente tiene sus gustos y demás, y eso es importante, pero no sé si estamos todos a una. Aunque hay que decir que hay ahora muchas obras saliendo y un ferviente momento de creatividad.

Estamos creando una colección de arte para nuestros lectores. ¿Qué obra artística canaria no puede faltar en la colección de Tertulia y Arte? ¿Por qué?

Creo que la obra de Ángel Sánchez es lo más representativo que se puede acceder ahora mismo y que no debería faltar en ninguna revista literaria y de arte. Es un autor multidisciplinar que bebe de la canariedad, de la universalidad, del cine, de la pintura y de la literatura en general. También tenemos pintores como Felipe Juan, Juan Martín, Augusto Vives y fotógrafos como Carlos Odeh Alonso y David Cabrera, entre otros tantos, haciendo cosas interesantes, incluso fuera de las Islas.

La carrera literaria, como cualquier carrera profesional, además de  cierta formación o preparación y maestría, también requiere ciertos apoyos para poder alzar el vuelo. Nos gustaría saber quiénes te han apoyado o cuáles han sido tus apoyos tanto personales como profesionales a lo largo de tu trayectoria literaria.

Cuando empecé me llamó Zulia García Parra, escritora y pintora, para empezar a recitar porque había leído mis poemas en Facebook. Este fue el comienzo. Después publiqué el poemario conjunto Delirios de madrugada con Luisa Chico. Las dos cosas fueron un impulso. A eso hay que añadir las diferentes revistas digitales como Suburbalia, de Adolfo Nathan Ibáñez, y Tamasma Cultural, de la escritora Luisa Chico, en las que escribo, además de un programa que hago en Facebook en directo (Radio Diámetro-La Ínsula de Sancho) con Juan Lasso, Manuel Díaz García y Charo Ibrahim. Creo que todas estas personas, de manera especial, me han impulsado y han visto en mi trabajo una posibilidad. Las cosas han ido llegando y estoy donde se me llama y poco a poco he ido avanzando.

¿Cómo proyectas o visualizas tu futuro?

La idea es sacar a la luz varios poemarios que tengo a la espera lo antes posible: uno con tintes solidarios y otro que va más en la línea evolutiva de mi escritura. Creo que es lo que me toca ahora en mi proceso. Mi futuro como escritor pasa por la publicación, sin duda alguna. Por mostrar un trabajo diferente que llevo tiempo haciendo y en el que lleva implícito lógicamente, una formación literaria y nuevos enfoques en la forma de expresar y en mi quehacer poético. Es lo que me pide el cuerpo en este sentido: publicar e ir aumentando mi obra y mi trabajo. Este año la intención es un poemario ya firmado con la editorial y un trabajo solidario y multidisciplinar con el pintor Felipe Juan en el que se unen letras y pinturas.

Finalmente, y para despedirnos, solo nos queda darte las gracias por dedicarnos este ratito. Ha sido un placer descubrir un poco más de ti y de tu hacer literario. Te deseamos mucha suerte en tus futuros proyectos. Hasta la próxima tertulia.

Gracias a ustedes por verme como una posibilidad y por invitarme y tenerme en cuenta para este maravilloso proyecto que están realizando. Les deseo mucha suerte en este andar por el mundo de la cultura y decirles que pueden contar conmigo cuando quieran. Besos.

Currículum

Publicaciones

2021

  •  El olor de la hojarasca, Cursiva Books

2018

  •  Delirios de madrugada (poemas a cuatro manos), Colección Tigaiga, Editorial Cursiva, junto a Luisa Chico

Premios

Tercer Premio de Poesía Cueva de Unicornios, Santa Cruz de Tenerife, 2020

Cuarto Premio en el Concurso de Poesía Luis Natera, Telde, 2020