Fotografía de Emma Guzmán

Oswaldo

Guerra Sánchez

Nombre y Apellidos: Oswaldo Guerra Sánchez
Nacimiento: Las Palmas de Gran Canaria, 1966
Categoría: Poesía y ensayo
Formación: Filología Hispánica

Colaboradora: Casandra González
Fecha de la publicación: 09/08/2021

Hoy tenemos una cita con Oswaldo Guerra Sánchez (Las Palmas de Gran Canaria, 1966). Es poeta, ensayista y profesor universitario. Ha profundizado en torno a distintos aspectos de la creación literaria, la lectura y la cultura, en trabajos como Un modo de pertenecer al mundo (Cabildo Insular de Gran Canaria, 2002), La expresión canaria de Cairasco (Anroart, 2007) o Dignidad creadora y lecturas de cabotaje (Mercurio, 2018). Su último trabajo es Lo que nos rodea, lo olvidado, lo recordado (2020), ensayo sobre literaturas de la Macaronesia publicado por la Academia Canaria de la Lengua como discurso de ingreso del autor en dicha institución.

Tras esta breve presentación, y para comenzar con la ronda de preguntas, damos una calurosa bienvenida a nuestra pequeña tertulia a Oswaldo Guerra Sánchez. Comenzamos con la primera: ¿Cómo fueron tus inicios como poeta?

Empecé a compartir mi escritura mediante una de las maneras posibles en aquellos comienzos de la década de 1990: me presenté a un concurso literario, en este caso al premio de poesía Esperanza Spínola, de Lanzarote. Para mi sorpresa, una mañana suena el teléfono de mi casa y era el secretario del jurado, que me anunciaba que lo había ganado yo, algo totalmente inesperado. De hecho, ni me acordaba de que me había presentado. El libro se titulaba Teoría del paisaje. El premio tenía una pequeña remuneración económica, pero no contemplaba la publicación, así que cogí el dinero y preparé una edición no venal del texto. Luego el poeta Eugenio Padorno me invita a participar en una colección que él dirigía junto con un amigo común. Ahí aparecería la plaquette De una tierra extraña, con un hermoso dibujo de cubierta por Manuel Padorno. Por aquel entonces, nos reuníamos algunos compañeros que compartíamos la misma inquietud: lecturas de poemas en la Plazuela de las Letras del Centro Insular de Cultura, en el Salón de Humanidades de la incipiente ULPGC, algún poema en modestas revistas, proyectos editoriales prácticamente artesanales, etcétera. En fin, era la forma de dar a conocer lo que uno hacía en aquellos años, todo muy familiar, muy de amigos. Hoy, Internet lo ha revolucionado todo.

¿Cómo y en qué momento nace tu proceso creativo? Es decir, ¿qué es lo que te impulsa a escribir, a crear? ¿Por qué?

Uno no tiene conciencia clara de cómo y cuándo empieza la necesidad de escribir desde un punto de vista creativo. Recuerdo que desde pequeño me gustaba mucho leer. Creo que esto fue muy importante, las ganas de leer desde la infancia. Algunas experiencias de esos comienzos en la lectura las conté en mi libro de ensayos Senderos de lectura. Probablemente entre la lectura por puro placer y la escritura hubo de existir una inclinación a saborear la palabra, a colocarla en una secuencia concreta impulsado por no sé qué necesidad de expresar, de nombrar, de dialogar con lo que está enfrente. Y de dialogar con uno mismo.

En esa necesidad de expresar y dialogar con lo que está enfrente, ¿en qué medida ha marcado la insularidad tu hacer literario?

El espacio físico en el que uno crea es fundamental para la poesía. Para mí separar el lugar en que se vive (en el que compartimos las alegrías y las penas con los seres queridos) de la escritura poética podría llevarme a un callejón sin salida: querría decir que, en el binomio vida-escritura, todo estaría cifrado exclusivamente por el imperio de esta última. Por supuesto, ese espacio que me toca es el de la isla, el de las islas. Tener un horizonte marino por donde quiera que mire moldea en gran medida la personalidad del isleño. En realidad, de cualquier isleño, solo que en nuestro caso lo vivimos mediante el lenguaje.

¿Con qué autor/a te gustaría colaborar, hoy por hoy, si tuvieras la oportunidad?

Tengo la suerte de haber colaborado con algunos escritores y artistas en proyectos de distinta naturaleza. Uno de los más intensos fue con Martín Chirino, quien ilustró mi libro Montaña de Tauro (2004). Mi último proyecto en colaboración es 10+3 poetas das Ilhas Canárias (2019) con los poetas Miguel Pérez Alvarado y José Miguel Perera, publicado en Ianua Editora (Galicia, 2019) dirigida por el también poeta Xavier Frías Conde. Me gustaría seguir colaborando con quienes comparto batallas culturales a diario, e ir añadiendo a otras personas con afinidades estéticas. 

¿Qué opinas sobre el frenético ritmo de vida actual y el papel tan importante que juegan las redes sociales en la comunicación? ¿Y en relación con la literatura?

Como todo en la vida, las redes tienen su lado bueno y su lado no tan bueno para la difusión de la poesía. Lo más destacable es que la obra literaria (como otras manifestaciones culturales) puede llegar a lugares más distantes e insospechados, a gentes que antes no tenían tal posibilidad. Por supuesto, ello implica una ventaja para el creador. Hace unos años, jamás hubiéramos imaginado que una obra pudiera difundirse de tal manera, no solo por poderse compartir inmediatamente, sino porque visibiliza y agiliza los canales de distribución de un modo alternativo, que es uno de los grandes problemas que han tenido sociedades como la nuestra, aisladas por evidentes razones geográficas. Ahora bien, la gran comunidad virtual presenta muchos riesgos: hipertrofia creativa, problemas de identidades, vulgarización y masificación, poca consciencia crítica… En fin, podemos dejarnos llevar, pero siempre vigilantes para no vernos amenazados por una vida inauténtica.

Fotografia de Fotografía de Emma Guzmán

Fotografía de Emma Guzmán

 

En la actualidad, las personalidades que se dedican al mundo literario se ven abocadas a competir con otras de diversos ámbitos para conseguir una mayor visibilidad en estos medios. ¿Crees que el trabajo colaborativo es una buena estrategia para reforzar todas las voces?

La competitividad, el mundo literario, la visibilidad… creo todo eso forma parte de la farándula. El trabajo colaborativo, sin embargo, siempre es bueno, mientras no tienda a lo sectario.

¿Cómo ves el panorama literario en Canarias?

Nunca lo he visto mal. Creo que para ser las Islas un territorio tan pequeño y discontinuo, siempre ha habido un buen pulso literario. No en vano, ya en el siglo XV, Bartolomé Cairasco de Figueroa fundó la primera tertulia literaria fuera del territorio físico de Europa, de camino a América. Todo un hito. Lo que pasa es que ahora, gracias a los medios modernos, se visibiliza más la creación del archipiélago canario. Y, como decíamos antes, las redes (en su sentido amplio) permiten otro tipo de contactos, un mayor alcance, un mayor conocimiento. Si se sabe encontrar…

Estamos creando una colección de arte para nuestros lectores. ¿Qué obra artística canaria no puede faltar en la colección de Tertulia y Arte? ¿Por qué?

El arte canario, especialmente desde el siglo XX, aporta obras plásticas de primer nivel a cualquier galería virtual. Muchas de ellas ya están colocadas en galerías físicas de todo el mundo, como las de Óscar Domínguez, Manolo Millares, César Manrique, Martín Chirino o Concha Jerez. Podríamos seguir la nómina con numerosos artistas de máximo nivel, como Jorge Oramas, Jane Millares, Juan Ismael, Felo Monzón, Antonio Padrón, Paco Sánchez. Y quiero mencionar también a un escritor-artista o artista escritor, pues aúna las dos facetas: Ángel Sánchez. Dicho esto, la lista sería interminable.

La carrera literaria, como cualquier carrera profesional, además de cierta formación o preparación y maestría, también requiere ciertos apoyos para poder alzar el vuelo. Nos gustaría saber quiénes te han apoyado o cuáles han sido tus apoyos tanto personales como profesionales a lo largo de tu trayectoria literaria.

Además de mi familia más cercana, y de amigos escritores como Guillermo Perdomo (siempre a golpe de teléfono para cuando hace falta), Francisco Santiago (allende el mar, pero en permanente diálogo desde aquellos tiempos de tertulia en La Plazuela), o Nilo Palenzuela, recibí un fuerte empujón principalmente de dos grandísimos creadores: Eugenio Padorno y Jorge Rodríguez Padrón. Los considero maestros imprescindibles. 

¿Cómo proyectas o visualizas tu futuro?

No pienso demasiado en el futuro.

Finalmente, y para despedirnos, solo nos queda darte las gracias por dedicarnos este ratito. Ha sido un placer descubrir un poco más de ti y de tu hacer literario. Te deseamos mucha suerte en tus futuros proyectos. Hasta la próxima tertulia.

Gracias a ustedes y enhorabuena por la iniciativa. Me parece una bonita idea, y que haya nacido aquí, en la misma ciudad donde empezó la de Cairasco.

Currículum

Últimas publicaciones

2021

  • Si l’arbre existe. Cahier iranien. París: Éditions L`Harmattan

2020

  • Las siete extinciones. Madrid: Mercurio Editorial

2019

  •  Si existe el árbol. Cuaderno iraní. Madrid: El sastre de Apollinaire

Premios

Concurso de Poesía Esperanza Espínola, 1991

Si quieres saber más sobre este escritor, visita oswaldoguerrasanchezautor.com