Pablo

Alemán Falcón

 

Nombre y Apellidos: Pablo Sergio Alemán Falcón
Nacimiento:  Arucas, Gran Canaria, 1980
Categoría: Poesía
Formación:

Filología Hispánica por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

DEA por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

 

Colaboradora: Casandra Gonzalez
Fecha de la publicación: 14/06/2021

Hoy tenemos una cita con Pablo Sergio Alemán Falcón (Arucas, 1980). Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y profesor de Lengua Castellana y Literatura en el I.E.S Lomo de La Herradura. Como filólogo, ha coordinado algunos coloquios sobre literatura canaria a través de la iniciativa “Entre palabras”, ha participado como ponente en el I Congreso de Relaciones entre Canarias y América, organizado por la ULPGC y la UNAM, y actualmente colabora para la revista digital La salamandra ebria. Como autor, sus textos han sido seleccionados en antologías y revistas digitales. Además, gracias a su poemario Este cosmos de raíces, obtuvo el Premio de Poesía Pedro García Cabrera 2020.

Pablo Alemán Falcón

Tras esta breve presentación, y para comenzar con la ronda de preguntas, damos una calurosa bienvenida a nuestra pequeña tertulia a Pablo Alemán. Comenzamos con la primera: ¿Cómo fueron tus inicios como poeta?

Los primeros tanteos comenzaron en el instituto. En Secundaria tuve buenos docentes que me enseñaron a escudriñar la literatura en relación con la vida, aparte de incentivar el hábito lector. De hecho, ya indiqué en otro lugar que llegué a la Universidad con lecturas como El Quijote, La Regenta, algunas novelas de Galdós, Italo Calvino, Mary Shelley, Stevenson, etc. Y en poesía más de lo mismo con los clásicos (Garcilaso, Quevedo, Góngora, Bécquer, Machado, Juan Ramón Jiménez, Lorca…) y con los autores de aquí (empezando por Domingo Rivero). 

Era normal que, tarde o temprano, comenzara a escribir imitando a los autores que más me gustaban. De todas maneras, fue en los años de la Universidad, con el contacto de otros autores noveles, cuando me tomé mucho más en serio esta faceta, incluso metiéndome en una asociación de jóvenes escritores con el fin de darle palabras a mis inquietudes y a mejorar mis composiciones.

En ese querer darle palabras a tus inquietudes y mejorar tus composiociones, ¿cómo y en qué momento nace tu proceso creativo? Es decir, ¿qué es lo que te impulsa a escribir, a crear? ¿Por qué?

El proceso creativo de un artista, sea pintor o literato, comienza a través de su mirada y de su capacidad de llevar al papel esos momentos o experiencias que, después de un proceso reflexivo, le resultan verdaderamente importantes para que trasciendan. Y es que, a través de esta mirada, podemos recibir lo que James Joyce llamaba epifanía o, si lo llevamos al ámbito canario, éxtasis en Manuel Padorno, proceso que encuadra y saca del continuum ese pedazo de realidad, esa realidad que, si lo analizamos bien también es definitoria no solo para un autor, sino también para un colectivo. 

En este sentido, te puedo decir que el oficio del poeta, además de la propia escritura, es tener esa mirada activa mientras vamos recorriendo esa sucesión de hechos que es la vida misma. Así lo he hecho en todas mis composiciones, si bien, algunos se presentaron sin previo aviso ante mis ojos (más acorde con eso de la epifanía) y otros no tantos.

En cuanto a mantener la mirada activa, ¿en qué medida ha marcado la insularidad tu hacer literario?

Algo respondí en la anterior pregunta: sacamos o, mejor dicho, recortamos algo de nuestra realidad, aparte de que también somos hijos de una tradición que nos sirve de punto de partida, nos guste o no. Esa es la realidad innegable y de ahí, por mi parte, surge mi insularidad, incluso cuando he visitado otros lugares fuera de las Islas durante cierto periodo de tiempo. Es lo que decía Jorge Rodríguez Padrón, se marca la diferencia cuando, por ejemplo, vas paseando por la ciudad de York y algún pasaje, una calle o un parque determinado te resulta familiar o le sacas parecido a tu lugar de origen. O también cuando llegas de nuevo a Canarias tras varios meses en Salamanca y, de repente, eres consciente de elementos del paisaje que obviábamos o, sencillamente, ignorábamos.

Ahora que nombras a Jorge Rodríguez Padrón, ¿con qué autor/a te gustaría colaborar, hoy por hoy, si tuvieras la oportunidad?

No tengo ningún problema en colaborar con cualquier/a autor/a, aunque mis textos han sido publicados en compañía de grandes poetas en algunas antologías, aspecto del que me siento muy orgulloso y bastante honrado. 

De todas maneras, los coloquios sobre literatura canaria que organicé junto con Octavio Pineda, Zaradat Domínguez Galván y Beatriz Morales Fernández han sido los más fructíferos hasta la fecha en lo profesional y en lo personal y no descarto repetir algo parecido con ellos en un futuro no muy lejano. 

¿Cuál es tu opinión sobre el frenético ritmo de vida actual y el papel tan importante que juegan las redes sociales en la comunicación? ¿Y en relación con la literatura?

Es una pregunta muy compleja, pero la literatura, la verdadera literatura, posee su propio ritmo y no entiende de inmediateces, modas, tendencias ni mucho menos de hashtags; y lo digo tanto desde el ámbito de la lectura como en la escritura. Dentro de esto, y en lo que a comunicación se refiere, hay que decir que las redes han ayudado a conocer escrituras interesantes con todo lo que ello conlleva (repito lo de la realidad innegable) e incluso dan la oportunidad de promover las de uno mismo o, siendo más amplio, los de una región determinada como la canaria. 

Eso sí, de ninguna manera el entorno digital sustituye elementos tan necesarios para la comunicación literaria como el contacto humano in situ, tal como lo hacían los grandes autores en el pasado. Por lo que a mí respecta, una publicación diferida a través de tweets, “muros” o comentarios “feisbukianos” no pueden situarse al mismo nivel de una tertulia literaria con un buen café o con una caña de por medio. Y ya no hablemos de un coloquio, una mesa redonda, un encuentro o, si nos ponemos muy serios, un congreso bien construido. El factor humano, la comunicación directa, es imprescindible en literatura.

En ese sentido, las redes, por las características innatas que posee (entre ellas el impulso a la inmediatez y al olvido de asuntos que pueden ser importantes) no me parecen “un lugar” serio como para tratar asuntos literarios y crear debates que sean trascendentes; más bien un punto de encuentro para leer, descubrir y, repito, dar a conocer.

En la actualidad, las personalidades que se dedican al mundo literario se ven abocadas a competir con otras de diversos ámbitos para conseguir una mayor visibilidad en estos medios. ¿Crees que el trabajo colaborativo es una buena estrategia para reforzar todas las voces?

No hay nada malo en visibilizar lo que uno escribe y más con el paradigma que proporciona las redes. Pero hay que hilar fino en tiempos digitales, porque uno puede caer en la inercia que posee las redes, abocada a la inmediatez y al olvido tempranos, a tendencias superficiales y a todos esos elementos que le hacen un flaco favor a la buena literatura, de esa que incluso va mejorando a medida que va pasando el tiempo.

Por si fuera poco, sumamos eso que se indica en la pregunta y es el hecho de “competir contra alguien”, gran antítesis de la buena literatura. El elemento competitivo es, en mi humilde opinión, un factor que lleva, por poner algunos ejemplos, a desvirtuar grandes trabajos por ostracismo, a generarse ciertas “historias para no dormir” propias de una pieza de Carlos Arniches o, por el contrario, a despertar extrañas suspicacias que no proporciona nada bueno a nadie. Y todo por fines extraliterarios. En fin, lo competitivo no suma: sujeta y condiciona.

Ante eso, siempre he defendido la colaboración, la cooperación o la “confluencia de genios” para crear proyectos que sumen tanto desde lo individual, desde el punto del autor/a, como a nivel regional. Y, a pesar de que existan proyectos similares en un mismo tiempo y una misma forma, la convivencia entre ellos hace sumar y crecer la cultura en tiempos en los que, incluso, el hábito lector está cayendo de manera preocupante.  

"Apenas en descenso" de Pablo Alemán Falcón

¿Cómo ves el panorama literario en Canarias?

La actual producción literaria en Canarias me parece bastante buena, empezando por su enorme diversidad y terminando por su excelente calidad literaria. Hace poco, en mi cuenta de Twitter, hice un repaso de autores y autoras contemporáneas por el Día de las Letras Canarias y puedo decir anchamente que no tenemos que envidiar a la producción de otros lugares, tanto en el ámbito hispano como latinoamericano.

Dicho esto, estoy bastante contento con la labor con la que están dando a conocer a las escritoras canarias. Un aspecto que agranda mucho más la cultura de las Islas y su enorme calidad literaria. 

De todas maneras, y a pesar de iniciativas individuales y colectivas, todavía sigo algo sorprendido por cómo puede seguir la producción canaria tan invisibilizada en la Península (exceptuando las trayectorias de unos muy pocos autores), sobre todo en tiempos digitales. 

Estamos creando una colección de arte para nuestros lectores. ¿Qué obra artística canaria no puede faltar en la colección de Tertulia y Arte? ¿Por qué?

Elijo un cuadro que tiene un significado especial para mí y sobre el que realicé un ejercicio de écfrasis para la quinta entrega de la iniciativa Escritos a Padrón. Este es Trabajadores de plataneras (1965), del pintor indigenista que se indica en el título de tal obra. Mis abuelos trabajaron en el sector del plátano y, a través de la finca de mis padres, pude conocer de primera mano este cultivo. Por eso, cuando descubrí la obra, me sentí totalmente identificado, no solo por el contenido de ella, sino por la manera en la que estaba pintado.

La carrera literaria, como cualquier carrera profesional, además de  cierta formación o preparación y maestría, también requiere ciertos apoyos para poder alzar el vuelo. Nos gustaría saber quiénes te han apoyado o cuáles han sido tus apoyos tanto personales como profesionales a lo largo de tu trayectoria literaria.

Efectivamente, el oficio del escritor es un trabajo marcado por la soledad, a pesar de lo que se diga o se intente hacer en las redes sociales. Sin embargo, siempre he dicho que en este oficio no solo es importante la lectura, la escritura y la reescritura, sino también la interacción tanto con un maestro como con tus iguales. 

Compartir tus escritos, escuchar la crítica que surge a partir de su lectura, además de exponer tu parecer sobre las composiciones de los demás, guste o no guste, es  imprescindible para aprender y para avanzar. Y esto que digo y que puede parecer tan obvio es un problema muy común por la falta de autocrítica, por el factor competitivo (repito, antítesis donde las haya) y por las extrañas suspicacias que genera compartir los versos (a saber por qué).

Dicho esto, la maestría se la debo a Eugenio Padorno. Creo que fue el primero que leyó mis primeros poemas y el que empezó a “enmendar” mis lecturas con recomendaciones que son actualmente pilares en mi trayectoria. De la misma manera, también le debo la oportunidad para que los textos salieran a la luz y se den a conocer después de un buen tiempo de evolución (de reflexión) como es el caso de Apenas en descenso.

En cuanto a mis iguales, la manera de acercarme a la lectura se la debo a la Asociación Aenigma (más bien sus primeros años) en la que estuve durante mi etapa universitaria y en la que aprendí a acercarme a la literatura de forma muy diferente a la que se hacía en la Facultad de Filología. 

Desde entonces ha habido muchas personalidades del mundo literario y compañeros de escritura que me han recomendado libros en concreto, han leído en privado mis poemas con su conveniente crítica, han dado a conocer mis textos de diferente manera y han contado conmigo para realizar ciertas iniciativas muy interesantes; a todos ellos les estoy muy agradecido, por supuesto. 

¿Cómo proyectas o visualizas tu futuro?

Ahora estoy abordando otro aspecto de la literatura que es la investigación, sobre todo en el Siglo de Oro, una etapa que siempre me fascinó desde el instituto y a la que le debo mi entrada al mundo de la palabra en todas sus variantes.

Finalmente, y para despedirnos, solo nos queda darte las gracias por dedicarnos este ratito. Ha sido un placer descubrir un poco más de ti y de tu hacer literario. Te deseamos mucha suerte en tus futuros proyectos. Hasta la próxima tertulia.

Muchas gracias a ustedes por la entrevista. Espero que este espacio se perpetúe en el tiempo y que, como indiqué en alguna de las preguntas, la confluencia de sus fundadores sumen y trasciendan en el panorama literario tanto dentro como fuera de las Islas.  

Currículum

Publicaciones

2020

  • Apenas en descenso, Mercurio Editorial, Colección Faro de La Puntilla

2018

  • Aquel lejano lugar, Cartonera Island

2015

  • Madera y metal, Ediciones Idea

Premios

Premio de Poesía Pedro García Cabrera 2020

Si quieres saber más sobre este escritor, visita garcilasoessite.blogspot.com

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